Ejercicio Terapéutico

El ejercicio es una actividad física  planificada y repetida en el tiempo para lograr un objetivo; para la población general, sentirse mejor y mejorar su aspecto; para el deportista, mejorar el rendimiento y evitar lesiones; y para una persona lesionada, adaptar la estructura lesionada a las exigencias del día a día. Esto es ejercicio terapéutico.

Las técnicas de pasivas de Fisioterapia, es decir, todo aquello que como terapeutas hacemos a nuestros pacientes en la camilla, es sólo la parte inicial del tratamiento: damos movimiento a aquellas articulaciones que se mueven mal o poco, relajamos los músculos hipertónicos, estiramos aquellos tejidos que están acortados o movilizamos los nervios periféricos que sospechamos que están atrapados en algún punto de su trayecto para corregir la disfunción miofascial  y mejorar el dolor. Pero idealmente, habrá que acompañar el tratamiento con ejercicios activos que realice el paciente, puesto que, en muchas ocasiones, el dolor permanece a pesar que el tejido lesionado ya esté sanado. Esto sucede porque los patrones de movimiento normales se han alterado a causa del dolor o de periodos de inmovilización, y esto no puede corregirse de otra forma que con ejercicio terapéutico.

El objetivo final del ejercicio terapéutico es volver a adaptar el cuerpo en general, y la estructura lesionado en concreto,  a las actividades habituales del sujeto. No será lo mismo la readaptación de un anciano, que la de una persona que trabaja en una cadena de montaje, ni la de un triatleta. Para conseguir este objetivo, no sólo buscaremos un fortalecimiento de los músculos, sino que intentaremos reentrenar los patrones de movimiento óptimos (conocido como control motor), y mejorar la información que nos dan los receptores del cuerpo para generar una respuesta adecuada a dicha información (propiocepción).

Los estudios científicos muestran que las técnicas pasivas combinadas con el ejercicio activo son más eficaces que las dos por separadas. En lumbalgias, patología cervical, dolores de hombro o inestabilidades de tobillo y rodilla el ejercicio terapéutico ha mostrado mejores resultados a largo plazo que las técnicas pasivas.

“El mejor antiinflamatorio del mundo es el movimiento, y saber cómo y cuándo pautarlo, y tener el conocimiento para dosificarlo, es Fisioterapia”

 

Estiramiento Isquiotibial

Estiramiento Pectoral

Reequilibrio Tensional EESS

Extensión Dorsal

Extensión Lumbar

Estabilización y Reequilibrio Muscular Lumbar

Estabilización y Reequilibrio Muscular Cervical