DEFORMIDADES CRANEALES (plagiocefaleas)

A continuación explicaremos que son las deformidades craneales, que consecuencias puede tener para el bebé sobre todo en un futuro y cómo nos puede ayudar la osteopatía a tratarlas

  1. DEFINICIÓN Y TIPOS DE DEFORMIDADES

  2. ORIGEN DE LAS DEFORMIDADES CRANEALES

  3.  TRATAMIENTO OSTEOPÁTICO DE LAS DEFORMIDADES CRANEALES.

  4. CONSECUENCIAS DE LAS DEFORMIDADES CRANEALES

1. DEFINICIÓN Y TIPOS DE DEFORMIDADES CRANEALES

Las deformidades craneales son alteraciones de la forma ideal del cráneo. Son apreciables a simple vista aunque cuando son muy leves hay que saber cuáles son los puntos de referencia para poder verlas con claridad.

Los tres tipos más comunes son:

-PLAGIOCEFALIA. Aplanamiento de uno de los lados del occipital y abombamiento del frontal del lado contrario. La cabeza se deforma en diagonal.

-BRAQUIOCEFALIA. La cabeza se deforma  a lo ancho, se aplana el hueso occipital en los dos lados y se abomban los parietales.

-DOLICOCEFALIA . La cabeza se deforma a lo largo.  Se aplana los laterales y se abomba por delante y por detrás.

Además de estos tres tipos, existe una gran variedad de deformaciones craneales sin rasgos comunes y que por tanto son inclasificables.

Hay una clasificación mucho más importante ya que determinará si las deformidades pueden ser tratadas con osteopatía infantil o si precisan tratamiento médico.

Deformaciones blandas o tensionales.

En estas deformaciones los huesos estructuralmente están bien pero se encuentran desalineados debido a tensiones internas del tejido blando que los arrastran. Este tipo de deformación tiene muy buen tratamiento con osteopatía-craneal.

Deformidades rígidas o estructurales.

En este caso la alteración la encontramos dentro del propio hueso que está deformado y crece mal. En este tipo de deformación la osteopatía se utiliza solo cómo apoyo al tratamiento médico. Es el neurocirujano quien debe valorar el tratamiento correspondiente.

2. ORIGEN DE LAS DEFORMIDADES CRANEALES

El origen de las deformidades están en las tensiones internas de los tejidos blandos del cráneo que deforman el exterior.

En el cuerpo de un adulto los huesos son grandes y fuertes, sus capacidades mecánicas (posición, densidad, flexibilidad) van a condicionar la función de los tejidos blandos que sostienen: músculos, órganos y fáscias. En cambio en un bebé los huesos son pequeños y blanditos,  en este caso será la tensión dichos tejidos internos la que va a  condicionar la posición, forma y crecimiento de los huesos.

Esta tensión interna puede ser producida por presiones sufridas a en la etapa intrauterina o por la misma naturaleza genética de la estructura.

Los hábitos posturales también podrían causar una deformación pero es una causa más secundaria. El bebé adoptará un habito postural porque su tensión interna le hará estar más cómodo así.

Aunque desde el razonamiento osteopático no los consideremos una causa principal, los hábitos posturales se deben tener en cuenta ya que pueden favorecer o perjudicar mucho la situación. Por tanto la implicación de los padres en el tratamiento vigilando la postura en que reposa su bebé es fundamental.

 

3. TRATAMIENTO OSTEOPÁTICO DE LAS DEFORMIDADES CRANEALES.

En este apartado vamos a resumir de forma clara y esquemática cuales son los objetivos del tratamiento osteopático de las deformidades craneales. Para más información visitar el apartado de osteopatía-craneal.

  1. Liberar el movimiento de los huesos del cráneo para que puedan crecer de una forma adecuada
  2. Eliminar las tensiones internas que arrastran los huesos del cráneo hacia un crecimiento o posición anómalo
  3. Comprobar que la deformidad craneal no haya tenido consecuencias en otras estructuras como la columna vertebral o el tórax.
  4. Asesoramiento a la familia en cuanto a hábitos posturales y ejercicios que afiancen el éxito del tratamiento.

 

4. CONSECUENCIAS DE LAS DEFORMIDADES CRANEALES.

En este caso hablamos solo sobre las deformidades blandas y desde un punto de vista osteopático.

La primera consecuencia que salta a la vista es la estética, a los 8 meses el cráneo ya ha crecido el 80% de lo que va a crecer en toda la vida. Por tanto hasta ese punto nos va a ser muy fácil conseguir cambios en la forma del cráneo. Cuanto más nos alejemos de estos 8 meses cada vez va a ser más complicado conseguir dichos cambios pudiendo quedar la forma gravada de por vida.

CONSECUENCIAS INTRA-CRANEALES

Cuando el hueso crezca y se vuelva rígido a va condicionar la función del tejido blando que soporta. Por tanto si la forma del cráneo no es correcta y genera tensión, va a influir en las funciones de los nervios, vasos y órganos craneales, por ejemplo:

  1. CEFALEAS: los huesos del cráneo forman el paso por donde entran y salen los vasos sanguíneos de la cabeza. Una tensión en esta zona puede provocar alteraciones en el riego sanguíneo y esta es la principal causa del dolor de cabeza.
  2. AFECTACIÓN PARES CRANEALES. Los pares craneales son los nervios que nacen del cerebro y tronco encefálico y en su mayoría controlan la función de los órganos de la cabeza. Una deformidad craneal puede condicionar el paso de algunos estos nervios y por tanto sus funciones. Por ejemplo la compresión del hipogloso (XII par craneal) condiciona la función de la lengua y por tanto dificulta que el bebé pueda mamar correctamente. Otro caso muy frecuente la compresión del neumogástrico (X para craneal) que genera gran variedad de síntomas digestivos.
  3. TENSIÓN EN SISTEMA NERVIOSO CENTRAL. La tensión interna anómala del cráneo puede fijar una crecimiento incorrecto del los huesos tal y como ya hemos visto.  De forma recíproca esta fijación favorecerá la tensión interna que la creó, esta tensión interna puede transmitirse a los núcleos nerviosos excitándolos y generando problemas cómo la irritabilidad, agitación, alteraciones del sueño, bruxismo o hiperfunción de algunos órganos. Tratando la tensión en los bebés podemos obtener resultados definitivos, pero en la edad adulta cuando la deformación ya está fijada la corrección total es muy difícil a a menudo tan solo se puede acomodar.
  4. ALTERACIONES ESTRUCTURALES. Algunas estructuras pueden ver condicionada su función si la deformidad llega a los huesos que las contienen. Por ejemplo la visión puede verse afectada si la deformidad llega a los huesos que forman la órbita ocular. La articulación temporo-mandibular también puede resultar afecta cuando la deformidad está en los huesos temporales o maxilares.

CONSECUENCIAS EXTRA-CRANEALES.

A través del hueso occipital, la médula espinal se propaga por la columna vertebral. Es por eso que una tensión anómala en el cráneo puede llegar a modificar la posición y movimiento de las vértebras.  Muchas alteraciones posturales tienen su origen en el cráneo.

En los adultos que tienen un apoyo firme con el pié en el suelo, las alteraciones en este apoyo van a tener consecuencias en el resto del cuerpo. El que llamamos una cadena lesional ascendente.  En cambio en los bebé que aún no caminan pasa al contrario, las alteraciones en el cráneo se pueden propagar hacia abajo lo que llamamos una cadena lesional descendete.

Esto no quiere decir que los adultos no puedan tener cadenas lesionales descendenes ni los bebé ascendentes, en este caso tan solo habalamos de la relación de la deformidad craneal con el resto del cuerpo.

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