Fisioterapia

La fisioterapia es la terapia por el movimiento. Se basa en el principio de que estamos diseñados para movernos y por tanto existe una relación entre la falta de movimiento o el movimiento incorrecto y nuestro estado de salud. Para reestablecer el movimiento ideal que nos ayude a superar las lesiones, el fisioterapeuta valora cualidades físicas de nuestro cuerpo como: la movilidad articular, el tono muscular, la calidad de la contracción (propiocepción) y la extensibilidad o la elasticidad de las estructuras. La alteración de estos parámetros es lo que conlleva la disfunción miofascial que tiende a lesionarnos. El mejor tratamiento consiste en un trabajo activo que nos ayude a tonificar, flexibilizar y reparar nuestras estructuras. Esto es lo que llamamos el ejercicio terapéutico. Cuando la estructura está en tan mal estado que no se puede realizar el trabajo activo, recurrimos las llamadas técnicas de fisioterapia pasiva tales como: el masaje, la movilización, el estiramiento, la relajación, la inhibición o la terapia instrumental (ganchos, punción seca, raspado, ventosa). En FiO dividimos las Fisioterapia pasiva en tres tipos de tratamiento que normalmente se combinan para mejorar la eficacia de la terapia:

Fisioterapa conservadora

La fisioterapia conservadora contempla todas la técnicas manuales habituales. Nuestro objetivo como fisioterapeutas es luchar contra la DMF y utilizamos las manos para percibir donde se encuentra y aplicarle el estimulo necesario.

Fisioterapia invasiva

Dentro de la fisioterapia invasiva en FiO utilizamos dos técnicas habitualmente la punción seca y la electroterpia. Utilizar agujas en esta ocasión nos permite ser más profundos y precisos llegando a puntos de difícil acceso para las manos.