Método FiO ejercicio terapéutico

 

Método para obtener los máximos beneficios terapéuticos del ejercicio diseñado desde nuestra experiencia.

Durante todos estos años trabajado como fisioterapeutas nos hemos encontrado con enormes dificultades a la hora de pautar ejercicios que mejoren la evolución de las lesiones debido a la falta de un criterio unificado.

El cuerpo humano está diseñado para moverse, la falta de actividad tiene graves consecuencias sobre nuestra salud. Un ejercicio moderado va a ser muy saludable, pero un exceso de esfuerzo será perjudicial. Lo complicado es encontrar el término medio.

Cuando una estructura (músculo, tendón, hueso) se encuentra lesionada de manera natural deberían desencadenarse procesos de recuperación, sobre todo una respuesta hormonal y metabólica, el ejercicio acelera estos procesos.

 

El ejercicio terapéutico va a tener 2 objetivos:

 

1.Mejorar la posición articular y reequilibrar el tono muscular.

La mala postura, la alineación incorrecta posición de las caras articulares y el desequilibrio muscular van a generar roces anómalos, presiones y tensiones excesivas que por sí solas pueden provocar una lesión (lesión degenerativa) o bien evitar que una lesión traumática evolucione correctamente.

2.Acelerar la respuesta de regeneración.

La respuesta de regeneración consiste en una “limpieza” del foco lesional en la cual los glóbulos blancos destruyen el tejido deteriorado mientras se produce un tejido nuevo. Someter este tejido a las tensiones o presiones adecuadas va hacer que el nuevo tejido crezca siguiendo la dirección correcta si generar cicatrices ni adherencias.

Una vez que el tejido lesional ha sido regenerado, es posible que este sea capaz de soportar desde el inicio el 100% de trabajo que soportaba antes de la lesión. Necesita una “adaptación” en la cual se someta de manera progresiva al trabajo necesario.

 

IMPORTANTE:

El ejercicio terapéutico se rige por las sensaciones de la persona, no por un crono o un objetivo de quilos. A diferencia del ejercicio deportivo en el cual el objetivo es llegar a la carga de trabajo máxima para mejorar la eficacia del gesto, en el ejercicio terapéutico estamos trabajando con una estructura lesionada, su objetivo es llegar a ser una estructura sana, no la más rápida o fuerte de la competición.

 

MALAS SENSACIONES QUE HAY QUE EVITAR

-Dolor

Si notamos dolor durante la práctica del ejercicio terapéutico podemos dañar más la estructura. Lamentablemente la sensaciones son muy subjetivas, podemos notar molestia leve y soportable, sensación de que la zona trabaja… es difícil de definir y medir, pero hay algo que está claro, unas sensaciones nos son positivas y nos dan a entender que avanzamos, y las otras son negativa y nos dan a entender que la cosa no va bien.

Por supuesto tampoco tenemos que sentir dolor en otra zona del cuerpo que no sea la lesionada, corremos riesgo de lesionarla también.

-Fatiga

Si llegamos a la fatiga general y local debemos parar, si no sobrepasaremos nuestras capacidades metabólicas.

-Fatiga Nerviosa

La fatiga nerviosa aparece sobre todo en los ejercicios de control postural en los cuales debes realizar o disociar gestos a los que no estas acostumbrados ( como los equilibrios). Si llega un momento en que te descontrolas y ya no sabes lo que estás haciendo mejor parar ya que el ejercicio a partir de aquí no va a ser productivo.

 

FUERZA DE CONTRACCIÓN

Durante el ejercicio debemos llegar a un nivel de fuerza suficiente como para realizar el gesto que se indica en cada ejercicio sin dolor, no más. Lo importante no es la cantidad de fuerza si no la calidad. Si al principio no podemos llegar a realizar el gesto completo porque aparece la molestia no pasa nada, nos quedamos trabajando en los grados de movimiento que nos permita con la cantidad de fuerza que nos permita. Con el paso de los días ya iremos avanzando.

Aunque estés en plena forma y tus capacidades físicas superen el ejercicio en cuestión, recuerda que estás trabajando con una estructura lesionada, si te pasas de fuerza no conseguirás integrarla en su cadena muscular o articular.

 

TIEMPO DE TRABAJO

El tiempo de trabajo suele variar mucho entre un ejercicio y otro, y también puede variar entre un día u otro dependiendo de nuestro estado. Podemos trabajar con seguridad hasta que empiecen a aparecer las malas sensaciones antes descritas.

TIEMPO DE DESCANSO

El tiempo que solemos aconsejar suele ser un tiempo igual al tiempo de trabajo, ya sea entre repeticiones o entre ciclos.

REPETICIONES

Lo importante no son las repeticiones sino el tiempo de trabajo. Las repeticiones deben ser muy lentas y controlando el gesto en todo momento. Podemos hacer tantas repeticiones como sea necesarias hasta que empiecen a aparecer las malas sensaciones antes descritas, entonces podemos para y se ha acabado el ejercicio. De manera orientativa se pueden hacer entre 5 y 10.

En este artículo exponemos de modo general las características de nuestro método de ejercicio terapéutico pero pueden variar de un paciente a otro. De hecho y por definición el ejercicio terapéutico debe ser prescribido por un terapeuta que aplicará los matices convenientes.

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