EPICONDILITIS O EPICONDILALGIA?

 

Este dilema nos sirve para denunciar el sobrediagnóstico que frecuentemente se realiza sobre las lesiones inflamatorias.

A menudo nos llegan pacientes a la consulta diagnosticados de tendinitis en los que no nos cuadran mucho los síntomas y efectivamente cuando realizamos la ecografía constatamos que no hay signos inflamatorios. No todo dolor tendinomuscular es sinónimo de inflamación.

La inflamación es una respuesta defensiva que el cuerpo emite ante una lesión, implica una serie de cambios metabólicos y químicos  destinados a regenerar un tejido. Se liberan substancias que por un lado nos hacen sentir dolor  a modo de protección para que no movamos la zona lesionada, y por otro lado producen la llamada de células que deshacen el tejido lesionado y lo regeneran.

Toda esta cantidad de trabajo justifica los tres síntomas típicos de la inflamación: hinchazón, ruboración (coloración local roja) y dolor. Simplificándolo mucho podríamos decir que de entrada si la zona no está dolorida, roja e hinchada, o no hay inflamación o es muy profunda. Otro síntoma que nos tiene que hacer pensar que quizás no hay una inflamción cómo tal es el hecho de que los aintiiflamatorios no hagan efecto.

 A qué podemos atribuir entonces el dolor tendinomuscular si no hay inflamación?? básicamente a lo que llamamos nociocepción. Nuestro sistema nervioso percibe señales que traduce como dolor, estas señales provienen de los llamados nocioceptores, y son una señal de que aunque  no hay nada roto, algo no está trabajando bien y si no hacemos nada muy probablemente se acabe rompiendo. Estas señales pueden ser un exceso de tensión en una estructura, una mala posición, una adherencia metabólica o incluso substancias  químicas (neurotransmisores) que se segregan a nivel local.

Es por eso que  en vez de un tratamiento antiinflamatorio, los fisioterapeutas vamos a intentar recuperar la función tendinomuscular. Curiosamente, las técnicas de fisioterapia pasiva a veces reciben el nombre de reagudización, lo cual nos puede parecer contradictorio y a veces asusta a los pacientes, pero es una manera de beneficiarnos de la regeneración tisular que nos aporta el proceso inflamatorio (controlado) en un estructura que lleva tiempo trabajando de forma incorrecta.

En cuanto a los términos, nosotros no somos muy amigos de poner etiquetas a las lesiones ni a las personas, pero en todo caso, el término EPICONDILITIS a menudo está utilizado de manera incorrecta ya que por definición implica una inflamación del tendón de los epicondíleos y en muchos casos no hay signos inflamatorios como tales. En su lugar se podría usar el término EPICONDILALGIA, que solo viene a decir que hay un dolor en la zona del epicóndilo (codo) pero que no sabemos de dónde viene.

 

TRATAMIENTO DE LA EPICONDILITIS Y EPICONDILALGIA 

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