SÍNDROME PIRAMIDAL

 

El tratamiento del sÍndrome (sdme) del piramidal queda recogido en el artículo sobre el dolor tipo ciático. En el presente texto tan solo exponemos algunas características concretas de este caso.

 

EL PIRAMIDAL NO ATRAPA AL CIÁTICO

 

El piramidal es un músculo situado en la pelvis  justo por encima de la salida del nervio ciático. Para algunos autores la contractura del músculo piramidal puede presionar el nervio ciático y generarnos un cuadro de dolor tipo ciático. En tal caso estaríamos delante de una ciática verdadera ya que el origen del dolor seria el propio nervio ciático. En el síndrome del piramidal es el músculo quien produce el dolor y no una segunda estructura presionada o afectada por este.

 

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

 

Cómo ya hemos comentado en anteriores publicaciones, existen toda una serie de dolores que transcurren por la parte posterior de las piernas y que erróneamente se clasifican cómo ciáticas, nosotros los llamamos dolores tipo ciáticos. Dentro de esta clasificación hablaremos de ciática, sacroileitis o síndrome piramidal, según el origen del dolor, no del trayecto. A menudo hay más de una estructura originando dolor, las características del síndrome piramidal son:

 

1-Dolor a la palpación del vientre muscular.

2-Dolor en la contracción muscular, por ejemplo al levantar la pierna de manera lateral.

3-Si el músculo está contracturado dolor al estiramiento, si es debilitado seguramente exceso extensibilidad.

4-Si el causante del dolor es el piramidal podremos subir la pierna recta hacia arriba sin problemas, si no podemos seguramente se un problema del nervio ciático

5-La compresión articular de la articulación sacro-iliaca no será dolorosa.

 

CAUSAS DEL SÍNDROME DEL PIRAMIDAL

 

1-Contractura del músculo.

Suele ser en dolores de corta evolución y normalmente después de un sobre esfuerzo. El exceso de tensión en el músculo genera dolor local y referido por la extremidad inferior. Este suele ser el caso más fácil de tratar ya que requiere pocas sesiones de tratamiento local.

 

2-Debilidad muscular.

Suele ser una de las causas más frecuentes, por falta de tono, el músculo es estresa cuando se le exige un trabajo que a priori no parece excesivo.

Una vez solucionada la crisis de dolor debemos seguir  unas pautas de ejercicio terapéutico  debidamente diseñadas por el fisioterapeuta.

 

3-Estrés emocional

El piramidal junto con el elevador de la escápula y el masetero son los tres músculos que más frecuentemente somatizan la tensión emocional. Esto es importante tenerlo en cuenta ya que en este caso además del tratamiento local muscular también hay que realizar un tratamiento en la esfera emocional, de lo contrario los síntomas no desaparecerán.

 

4-Alteración postural

Una mala alineación de la pelvis puede colocar al músculo piramidal en una posición que no le resulte cómoda para trabajar, muy estirado (insuficiencia muscular funcional activa) o muy acortado (insuficiencia muscular funcional pasiva). Al no poder trabajar bien el musculo se estresa generando contractura y puntos gatillo. El tratamiento en este caso pasa por la corrección postural y el equilibrio muscular.

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