TRATAMIENTOS: CERVICALGIA MECÁNICA

En este artículo pretendemos mostrar nuestro particular enfoque de los pacientes que padecen cervicalgia mecánica utilizando la osteopatía, la fisioterapia o la acupuntura según mejor convenga en cada caso

Por cervicalgia mecánica entendemos dolor en la zona cervical cuyo origen está en el mal funcionamiento de sus estructuras sin que estas estén deterioradas o sin que haya alguna patología.

 

CERVICALGÍA MECÁNICA Y FISIOTERAPIA

 

La fisioterapia va a realizar un valoración y tratamiento muy local de la zona cervical. En primer lugar valoraremos el movimiento y posicionamiento vertebral. En segundo lugar valoraremos la musculatura, tono muscular, extensibilidad y capacidad contráctil.

Normalmente nos encontramos con dos casos, o bien que haya un limite de movimiento o  bien que haya un exceso. En el primer caso, la falta de movimiento provoca que tengamos que forzar un gesto para realizar para realizar un movimiento que debería ser más fácil. Esto sobrecarga la musculatura que debe hacer más fuerza que antes y aumenta la fricción en las articulaciones facilitando su inflamación. En tal caso movilizaremos las vertebras que están bloqueadas y descargaremos la musculatura sobre cargada.

El segundo caso, un exceso de movimiento lo encontramos en las inestabilidades articulares producidas por debilidad o por un movimiento brusco (latigazo cervical). En este caso el exceso de movimiento aumenta el roce articular facilitando la inflamación, y la musculatura se contractura intentando proteger una zona que se mueve excesivamente. En este caso, después de haber realizado el tratamiento analgésico y antiinflamatorio, lo que se necesita es un programa de ejercicio terapéutico que ayude a estabilizar y tonificar la zona.

La Fisioterapia es especialmente eficaz en las cervicalgia de corta evolución. Cuando el dolor lleva mucho tiempo es necesaria otra terapia más global para, como la osteopatía para erradicarlo, pero habitualmente el tratamiento es mucho más eficaz cuando se combinan las dos.

 

CERVICALGIA Y OSTEOPATÍA

 

Cómo hemos dicho antes, la osteopatía será especialmente eficaz en las cervicalgia de larga evolución con cuadros sintomatológicos complejos asociados: cefalea, migraña, mareo, vértigo, parestesias o dolor irradiado.

Si después de un tiempo prudencial o de un tratamiento local correcto el dolor cervical sigue sin desaparecer, entendemos que hay algún factor que lo está perpetuando. La osteopatía busca cual es la influencia negativa que distorsiona la mecánica cervical. Suele ser una alteración postural o una tensión visceral que a distancia nos esté impidiendo que el dolor cervical desaparezca.

 

ACUPUNTURA Y CERVICALGIA

 

Según la medicina tradicional china la energía fluye por nuestro cuerpo por unos canales llamados meridianos, la obstrucción de esta circulación se suele traducir como dolor. En las cervicales la cosa se complica especialmente ya que es la zona del cuerpo por donde más meridianos pasan, además se cruzan entre ellos dificultando aún más poder encontrar en cual de ellos está el bloqueo.

 

Cómo siempre lo primero es valorar el estado energético de la persona y corregir el desequilibrio. Este desequilibrio es seguramente el que mantiene el bloqueo, una vez corregido si aún hay sintomatología el objetivo del tratamiento será desobstruir los meridianos y normalizar la circulación.

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