PON A TU BEBÉ BOCA ABAJO

El desarrollo de un niño es la historia de su lucha contra la gravedad. Mientras el bebé esté despierto y no haya ninguna orden médica que diga lo contrario, es necesario que pase la mayor parte del tiempo estando boca abajo.

DESARROLLO “CORRECTO” DEL BEBÉ

El proceso de evolución de un bebé es proporcional a su adaptación al medio que le rodea y lo primero que debe vencer para poder explorar sus alrededores y desarrollar correctamente sus sentidos es la ley de la gravedad.

Todos los niños nacen con una posición de máxima flexión, la famosa posición fetal, esta posición va evolucionando hacia la extensión a medida que el niño se desarrolla.  Se va tonificando la musculatura, van cambiando los puntos de apoyo en el suelo, van apareciendo curvas vertebrales y se van desarrollando patrones de movimiento simple que permiten un movimiento más complejo, por ejemplo, dónde se tiene que apoyar para poder dejar una mano libre y coger un objeto.

Todos estos cambios deben suceder en un momento y un orden determinado y para que esto ocurra es necesario que el bebé luche contra la fuerza de la gravedad el máximo tiempo posible.

Si en vez de poner al bebé boca abajo lo tenemos sentado en una hamaquita o boca arriba en una cuna, lo cual es una posición cómoda para él, vamos a impedir que explore puntos de apoyo y fortalezca su musculatura de una forma eficaz.

La naturaleza es sabia y todos los niños van a acabar evolucionando hayan estado boca abajo o no, pero  no lo harán a la misma velocidad y con la misma calidad, es decir su desarrollo será más tardío.

DETECTAR LESIONES NEUROLÓGICAS

Cuando un bebé sufre una lesión neurológica grave y evidente es detectada rápidamente por el equipo médico correspondiente.

A veces hay lesiones neurológicas que no son tan graves ni evidentes y trabajándolas lo antes posible, por un especialista, podrían tener un buen pronóstico.

En este caso es importante que el niño lleve una buena velocidad de desarrollo para poder controlar que en cada momento aparezcan los cambios correspondientes.  Si el bebé no pasa suficiente tiempo boca abajo llevará una velocidad de desarrollo inferior a lo que debería, por tanto los cambios no sucederán cuando debería por falta de estímulo. Esta falta de estímulo puede estar enmascarando algún déficit neurológico que tardaremos mucho en diagnosticar perdiendo un tiempo muy valioso en su tratamiento. En cambio, si el bebé está correctamente estimulado y los cambios no se suceden cuando toca, conviene que un especialista (neurólogo) valore posibles lesiones que hayan pasado desapercibidas, de esta manera se podrá empezar cuanto antes con su tratamiento.

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