FISIOTERAPIA DEPORTIVA ROTUAS MUSCULARES

Los músculos están formados por unas células alargadas llamadas fibras musculares. Estás fibras tienen la capacidad de contraerse  y acortarse o relajarse y volver a su estado natural.  Esta cualidad es la que hace posible que el músculo genere movimiento.

Una ruptura fibrilar o muscular tiene que ver con la rotura de estas fibras. Esto puede pasar por dos motivos. Una agresión directa, un golpe o una contusión; conocido como traumatismo directo. O bien una agresión indirecta cuando la fibra es sometida a un exceso de fuerza interno, como un sobre esfuerzo o un gesto extremo; esto se conoce como traumatismo indirecto.

Podemos distinguir tres grados de rotura:

  1. ROTURA FIBRILAR 1ER GRADO. También conocida como «distensión muscular». Se trata de un sobre estiramiento de la fibra muscular. Las estructuras se deforman y pierden su capacidad contráctil pero no existe una rotura propiamente dicha.
  2. RUPTURA FIBRILAR 2º GRADO. En este caso la agresión ha sido tan fuerte que ha conseguido romper parcialmente la estructura. Hay una solución parcial de continuidad, es decir, los dos extremos de las fibras rotas aún se mantienen parcialmente unidos.
  3. RUPTURA MUSCULAR DE 3ER GRADO. En este caso las fibras musculares están totalmente rotas creando una solución de continuidad, es decir, existe un espacio entre los dos extremos de las fibras rotas y estos no se tocan.

SÍNTOMAS DE LA ROTURA MUSCULAR

  1. Dolor agudo e invalidante en el vientre muscular al intentar realizar una contracción
  2. Dolor agudo e invalidante al tocar el vientre muscular
  3. Dolor agudo a realizar el estiramiento del músculo en cuestión.
  4. Pérdida de fuerza y en algunos casos pérdida de masa muscular
  5. Edema o hinchazón local
  6. Hematoma que puede aparecer a las horas e incluso días

 

TRATAMIENTO DE LA ROTURA MUSCULAR

El siguiente tratamiento se podría realizar con roturas de 1er y 2º grado. El tratamiento para las roturas de 3er grado es siempre quirúrgico.

FASE 1. AGUDA

–Hielo para contralar el edema y la inflamación

-Compresión también para controlar edema e inflamación

-Ejercicios isométricos. Ayudan a drenar el músculo y estimulan su regeneración

FASE2. SUBAGUDA. O TAMBIÉN FASE DE MOVILIZACIÓN PRECOZ.

El objetivo del tratamiento en esta fase es evitar adherencia y complicaciones

-Ejercicios isométricos

-Ejercicios concéntricos según tolerancia

-Estiramientos activos o pasivos suaves según tolerancia

-Movilización transversa de las fibras para evitar fibrosis y favorecer cicatrización

 

FASE 3. FASE DIMÁMICA O FUNCIONAL

-Movilización transversa de la cicatriz para reagudizar

-Gancheo de los planos musculares adheridos

-Ejercicios excéntricos para reorientar las fibras musculares

-Ejercicio simples como la carrera continua o gestos deportivos muy concretos

FASE 4. READAPTACIÓN AL ESFUERZO

Cuando un músculo se ha recuperado de una lesión no puede volver a la actividad previa a la lesión de una manera brusca. Esta transición debe hacerse de manera progresiva o de lo contrario corremos el riesgo de sufrir recaídas y reaparición de los síntomas.

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